Los seres que no llegan a nacer, son los grandes excluidos del sistema familiar. Es muy importante dar el lugar que se merece a cada miembro de la familia.
Cuando hay un aborto en el seno familiar, resulta muy doloroso mirarlo, pues genera mucho tristeza y en algunos casos culpa, por eso en muchas ocasiones miramos hacia otro lado, sin hacer el duelo correspondiente ni dando el lugar correspondiente a esas almas que no llegaron a nacer, pero que hicieron su función.
No hacer el duelo ni honrar a esos miembros de la familia genera desequilibrio en el árbol genealógico, teniendo consecuencias en esa misma generación (madre, padre, hermanos / as) y en las venideras.
Hoy quiero compartir contigo este sencillo protocolo, para que mires, honres y hagas el duelo de los abortos de tu sistema familiar.
Si tu sanas, sanas a tu árbol.